Inteligencia humana en la era de la inteligencia artificial

Desde finales de 2015, diversos organismos internacionales orientados al estudio del capital humano y las necesidades laborales del futuro sonaron las alarma.

En plena era de la inteligencia artificial, el recurso más escaso es el de la inteligencia humana. No porque los humanos de esta época seamos menos inteligentes, sino porque no estamos adelantándonos en obtener las habilidades que nos den la posibilidad de afrontar los retos que presentan los escenarios futuristas.  Hay países en el mundo que han prendido la alerta y han echado a andar estrategias de corto y mediano plazo.

Desde finales de 2015, diversos organismos internacionales orientados al estudio del capital humano y las necesidades laborales del futuro sonaron las alarmas: el plan de estudios tradicional se encuentra obsoleto, provocando que los egresados del modelo educativo no se encuentren preparados para los retos actuales, situación que se esperaba empeoraría con los años.

Ahora, en 2020, países como Finlandia han transitado a nuevas maneras de aprender, generando una sinergia entre los actores económicos y los estudiantes que egresan listos para incursionar en la sociedad y contribuir positivamente en el desarrollo de sus comunidades. Los conocimientos rígidos están siendo reemplazados por habilidades y destrezas que enseñen a los estudiantes a pensar, decidir y resolver, tendencia que se cimienta entre las nuevas generaciones, las cuales valoran mucho más las habilidades que el conocimiento.

México le urgen profesionistas capacitados que se encuentren listos para enfrentarse al futuro, con habilidades y la capacidad de interactuar en un escenario global volátil e incierto. Entre estas habilidades del futuro, destacan la creatividad, la inteligencia emocional, pensamiento crítico y toma de decisiones, bosquejando un futuro donde la riqueza del capital humano se encuentre en pensar más allá de la lógica, empleando un modelo de pensamiento disruptivo que supere los límites de la razón.

Además, se espera que los empleos del futuro requerirán de un importante componente: trabajo en equipo, presencial o remoto. Para esto, se requieren buenas habilidades de comunicación, asertividad y empatía que permita la interacción óptima con otros profesionistas. Los empleos del futuro aprovecharán las diferencias del humano y la máquina, permitiendo trasladar las actividades repetitivas a la tecnología y darnos más tiempo de pensar, de crear.

Es urgente replantear nuestra noción de la educación a través de programas educativos y de capacitación que doten a nuestros jóvenes y capital humano actual de las habilidades necesarias para el futuro.

¿Estamos listos para los nuevos retos? ¿qué nos depara a la humanidad?

Como siempre, me encantará conocer sus opiniones y comentarios en mis redes o a mi correo @Marisolrumayor o marisol@disruptivegovlabs.com

POR MARÍA DEL SOL RUMAYOR

@MARISOLRUMAYOR