Los paneles solares: ¿Porqué, están salvando vidas?

 

Como siempre he dicho, la tecnología y la disrupción, son parte esencial de mi vida; me apasiona ver estos sucesos tan nobles que derivan de la era de la modernización.

Es increíble cómo el acceso que tenemos a la tecnología nos ha hecho avanzar exponencialmente y casi sin darnos cuenta, en campos tan importantes como el de la sustentabilidad; los conocimientos que se han desarrollado, han permitido que podamos vivir de mejor manera y al mismo tiempo podamos ayudar a conservar nuestro hermoso planeta.

Un claro ejemplo de este avance, es el desarrollo de estas pequeñas, medianas y grandes láminas azules que hoy podemos encontrar en el campo, en casas, en las carreteras e incluso en autos: los paneles solares. 

También conocidos como módulos solares, son dispositivos que captan y aprovechan los rayos del sol para convertirlo en corriente eléctrica. Estas laminitas que vemos una tras otra, son las celdas solares o foltovoltaicas, cuya función es captar estas partículas de luz (fotones) y absorberlas, para posteriormente a través de un pequeño proceso, puedan ser usadas como energía eléctrica.

En los últimos años, los paneles solares se han vuelto un tanto virales porque además de reducir costos de energía, liberan estrés al medio ambiente sustituyendo otras fuentes de energía. Su accesibilidad ha permitido que puedan instalarse casi en cualquier lugar, pero esto no siempre ha sido así, como todas las tecnológias disruptivas han ido desmonetizandose con el paso de los años y sobre todo con la especialización en los procesos de producción, eventualmente estarán realmente al alcance de todos a un precio marginal.

En la Ciudad de México los podemos ver claramente en el segundo piso que sale hacia Lomas Verdes e incluso en varias autopistas de la República Mexicana los utilizan tanto para el alumbrado vial como para el alumbrado en las casetas. El pensamiento exponencial nos lleva a imaginar lo absurdo y para hacerlo realidad se requiere pasar por diferentes etapas de creación, implementación y conocimiento hasta llegar a solucionar los grandes problemas de la humanidad que tal vez parecerían imposibles o inalcanzables. Por ejemplo, ¿Qué tan viable y factible puede ser convertir el agua salada en potable? ¿Cuántos lo habrán imaginado? ¿Alguna vez pensaste que eso podría suceder?

En Kenia, la organización GivePower ha encontrado la manera de potabilizar el agua a través de una planta desalinizadora solar. Y es que, esta organización desarrolló una prueba piloto con la intención de iniciar en un lugar en donde las personas día con día luchan por conseguir agua potable.

Pensaríamos que tener un recurso como éste es sumamente caro, pero al utilizar en su mayoría solo la energía del sol, el costo se reduce considerablemente. Este método de potabilización tiene la capacidad de ofrecer agua a más de 35 mil personas diariamente.  ¡Imagina la cantidad de vidas que puede salvar un acontecimiento tan importante como éste! Lo mejor es que quieren expandirse y llegar a otros países como Colombia y Haití.

La industrialización ha traído impactos ambientales negativos que han ido mermando la calidad de vida en nuestro planeta; sin embargo, la planta desalinizadora no contamina el medio ambiente. Dos disrupciones: desalinizadora y energía solar sustentable y limpia,  unidas para resolver el problema de millones de personas, principalmente de los más alejados a la tecnología de punta y sin impactar negativamente el planeta, un círculo virtuoso completo de la disrupción!

Como siempre he dicho, la tecnología y la disrupción, son parte esencial de mi vida; me apasiona ver estos sucesos tan nobles que derivan de la era de la modernización y cada día me sorprendo más de la capacidad que tenemos de transformar el mundo positivamente.

Vivimos en una etapa de la humanidad que cuenta con posibilidades infinitas de abundancia, pero está en cada uno de nosotros imaginar, pensar y soñar exponencialmente para ser parte de las transformaciones que den larga vida a nuestro planeta.

Los leo y los escucho como siempre en mis redes @marisolrumayor

POR MARÍA DEL SOL RUMAYOR SILLER